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A principios de los 90, mientras los Saturday Morning-Cartoons daban sus últimos coletazos en abierto, el cable se convirtió en el rincón al que los niños acudían para ver dibujos animados non-stop. El absoluto dominador de la animación televisada en USA era  Nickleodeon, que venía de dar un salto de calidad enorme con tres programas de producción propia: Doug, Los Rugrats y el show de Ren y Stimpy. La segunda opción preferida por la chavalada americana era Disney Channel, que vivía de las licencias de la productora, de las series de imagen real (de donde salieron Jennifer Love Hewitt y Fergie) y de El Club de Mickey Mouse, presentado por unos jovencísimos Britney Spears, Justin Timberlake, Ryan Gosling y Christina Aguilera. De las migajas que dejaban estos dos gigantes sobrevivía sin pena ni gloria Cartoon Network, cadena creada por Ted Turner a finales de los 80 y que alimentaba su parrilla con oldies de Hanna-Barbera y Warner Bros, de calidad contrastada pero escaso tirón. La cadena daría sus primeros pasos dentro de la producción propia con Space Ghost: Coast  to Coast, que era más un late show raruno con invitados reales como Thom Yorke (!!); y The Moxy Show, un rudimentario experimento que mezclaba animación tradicional con stop-motion y CGI pero que estuvo lejos de enamorar a la audiencia. Esta situación daría un vuelco en 1995, cuando Cartoon Network lanzó un concurso de cortos dentro de su bloque What a Cartoon, que a la postre serviría de lanzadera de tres jóvenes talentos como Craig McCraken, Seth McFarlane y Genndy Tartakovski. De los 48 cortos que se presentaron en What a Cartoon 6 acabaron desarrollados en forma de serie producidas por la cadena del grupo Turner: El laboratorio de Dexter, Las Supernenas, Johnny Bravo, Vaca y Pollo, Agallas, el perro cobarde y la discreta Mike, Lu y Og. Estas, y junto a las también autoproducidas Soy Comadreja y Ed, Edd y Eddy, acabarían formando en 1999 el Cartoon Cartoon Fridays, un contenedor que aglutinaba las series que marcarían el camino a seguir de la animación durante la siguiente década y cuya herencia ha hecho posible que hoy disfrutemos de obras de la calidad de Hora de aventuras, Historias corrientes y El asombroso mundo de Gumball.

Dexter Laboratory 3La primera serie en ver la luz a partir de What a Cartoon fue El laboratorio de Dexter en 1996. Creada por Genndy Tartakovsky, también conocido por parir la excelente Samurai Jack y encargarse de dirigir Star Wars: Las guerras clon y la película Hotel Transilvania. Este soviético criado en los EEUU se fogueó como animador en  Batman: La serie animada y El crítico hasta que Cartoon Network le dio la oportunidad de dar continuidad a su corto, escoltado por McCraken, MacFarlane y Butch Hartman, que más tarde crearían Las SupernenasPadre de familia  y Los padrinos mágicos respectivamente. La historia giraba en torno a Dexter, un niño de primaria de intelecto hipermegaprivilegiado que se pasaba el día inventando en su laboratorio secreto hasta que su hermana Dee Dee llegaba y “hacía  “añicos todos sus experimentos”. Dexter es, sin miedo a equivocarme, la serie que otorgó a Cartoon Network la identidad que tiene hoy. Una serie que recuperaba el sabor a cartoon añejo, con un refinado gusto por la hilaridad y el slapstick, fuertemente influenciado por las Merrie Melodies. La serie era un sentido homenaje a la ciencia ficción que reverenciaba la figura del científico loco, que no dudaba en presentar a un protagonista sociópata egomaníaco que cualquier día se despertaba con ganas de invadir Polonia. A pesar de ello, conseguía que el espectador se pusiera de su parte porque los guionistas sabían cuando sacar a relucir su corazoncito. Así con todos, pues uno de los puntos fuertes de la serie era lo bien perfilados que estaban los personajes, desde unos padres absolutamente idiotas hasta su némesis Mandark, pasando por su hermana Dee Dee, la otra gran protagonista del show y equivalente Correcaminos para un Dexter que hacía de Coyote a la inversa. Otro aliciente del programa eran las historias cortas que intercalaban entre los dos relatos que integraban cada episodio. Estas solían estar protagonizadas o por un mono con superpoderes o bien por una parodia de los grupos de superhéroes a lo Vengadores o JLA: Los amigos de la Justicia. Aquí Tartakovski se reía de los cómics con los que creció a través de sus copias del Capitán América, de Hulk y de un melenudo mitad Thor y mitad Van Halen. Volviendo a Dexter, la serie en teoría finalizó en 1999 pero tuvo una segunda etapa en 2001, ya sin Tartakovski, en la que siguió siendo divertida aunque perdiendo parte de su mojo. Al final con El laboratorio de Dexter, además de un festival de imaginería científico-fantástica y de multitud de referencias a la cultura pop, nos encontramos ante una divertidísima serie que versa sobre la relación entre un hermano y una hermana que se pasan el día molestándose y peleándose. Vamos, lo normal.

El laboratorio de Dexter se convertiría en un éxito instantáneo y enseguida emergió como uno de los icónos más potentes del final de siglo: juguetes, videojuegos, cómics, merchandising variado, carrozas en desfiles… Dexter estaba en todas partes y eso animó a Cartoon Network a seguir forjando una marca que se alejara de la imagen de reponedor de clásicos por la que era conocida. Gracias a Dexter, en el 97 el canal se sentieron fuertes y se vieron con la confianza suficiente para lanzarse a la piscina con otras tres series basadas en cortos: Johnny Bravo, Vaca y Pollo y Soy Comadreja.

johnny bravoAcercarse hoy a Johnny Bravo casi asusta al ver que lo que hace 10 años era una parodia hoy es lo habitual. Johnny Bravo es un joven vigoroso y musculado, obsesionado con sus pectorales y cuyo único fin en la vida es ligarse chatis que estén tremendas. Seguro de sí mismo, bobo sin remedio y altamente entrañable, se trata de un torpe tronista incapaz de conseguir novia y que está pagando constantemente las consecuencias de su estupidez supina. Creada por Van Partible a partir de un imitador de Elvis (de ahí el tupé y la profunda voz), era una serie locamente divertida a la que le encantaba llevar al límite las situaciones más absurdas; como cuando Johnny tenía una cita con un antílope que en realidad sólo buscaba poner celoso a su novio el cangrejo. Enamorada de las décadas de los 50 y los 60, mantenía las señas de identidad de los Cartoons Cartoons: infinitas referencias a la culura popular y reverenciación del slapstick y el humor más físico. Los cameos fueron de órdago (Shaquille O’Neal, Adam West, Mr. T, Scooby Doo y sus amigos…) y es que, por temática, era un producto que sólo disfrutarían en su totalidad gente ya talludita, capaz de pillar todas las referencias y los chistes más picantes, pero que aún así suponía todo un desfase para la chiquillada. A medida que avanzaba la serie se volvía más y más rara pero cuando lo petaba totalmente era cuando regresaba a sus orígenes. Es decir, cuantas más chicas rechazaban a Johnny más nos reíamos. Inocentes de nosotros, no sabíamos lo que nos esperaba en unos años.

VacayPolloSi hay una serie de las Cartoon Cartoons que fuera hija de su tiempo, esa es Vaca y Pollo. Eminentemente noventera, el programa de David Feiss es quizás la serie más MTV -muy en la estela de Beavis & Buthead y Ren y Stimpy- que emitiera el canal durante su época dorada. Vaca y Pollo presumía de un humor gamberro, negro y casi cínico; lo que unido a su dibujo sucio y feísta hace imposible separarlo de todo lo que se hacia en los años 90. A diferencia de sus compañeras de canal, V&P no dejó una herencia clara que influyera en lo que se hizo después, pero sería injusto no reconocerle que fue una de las series más divertidas que se hizo durante esos años. Partía de la premisa de que en un mundo de humanos fuera normal que una vaca y un pollo fueran hermanos y se comportaran como personas normales. Los padres directamente carecían de torso para arriba, eran simplemente unas piernas en un claro guiño a obras como Tom y Jerry. El diablo estaba presente en todos los episodios, la violencia no era ningún tabú y un capítulo no podía acabar sin lanzar culitos de cerdo desde una catapulta, que era como sabían mejor. Absolutamente hilarante, excéntrica, loca y con un ligero punto punky, la serie contaba con multitud de características únicas y reconocibles que hicieron que la audiencia se entregara a ella, ya fuera por la diversión surrealista y desacomplejada que ofrecía o por las constantes dobles lecturas y referencias a la cultura coetánea que hacían de la serie un producto irresistible.

soy comadrejaDebido al éxito de Vaca y Pollo a David Feiss le surgió la posibilidad de realizar Soy Comadreja, un spun off cuyo nexo de unión era la presencia del mismo antagonista que en Vaca y Pollo: Rojo. Este peculiar personaje era la mismísima representación del diablo en el lunático universo de David Feiss, que básicamente se limitaba a intentar influenciar negativamente a Pollo o a Mandril para que posteriormente llegaran Comadreja o Vaca para arreglar el entuerto. Soy Comadreja estaba en la misma onda que Vaca y Pollo pero idiotizaba todavía más la propuesta. Iba de un mandril de culo enrojecido al que todo le salía mal y de una comadreja con buena estrella que solía llevarse todo el mérito. Los Looney Toones bajo el prisma de los 90. Simple, absurdo, brillante.

También en 1997 Cartoon Network lanzó Toonami, un bloque de series animadas de acción con un alto grado  de responsabilidad en el despegue definitivo del anime japonés en Estados Unidos. Dragon Ball Z, Gundam Wing y Sailor Moon se convirtieron en rostros Cartoon Network, aunque también tuvieron cabida productos como Samurai Jack y las series de superhéroes DC como Batman o los Teen Titans. El canal se había hecho mayor y por fin tenía una identidad definida. Para entonces no sólo miraba de tú a tú a sus competidores sino que estos se vieron obligados a ponerse las pilas, dando como resultado de ese pulso creativo series como Pepper Ann, La banda del patio (Dinsey) o Bob Esponja (Nickleodeon). Pero Cartoon Network no estaba dispuesta a quiatr el pie del acelerador.

The_Powerpuff_GirlsVisto el éxito de Toonami, los directivos de Turner decidieron dar luz verde a un proyecto que recogía las señas de identidad de dicho bloque de animación, que venían a ser la acción desenfrenada y una fuerte influencia de la cultura japonesa. Eso, junto al azúcar, especias y muchas cosas bonitas, dieron como resultado a las Supernenas, un dulce trío de gemelas con superpoderes que salvaban el mundo antes de irse a la cama y que pegaron un pelotazo aún mayor que el dado por Dexter. Creadas por Craig McCraken (Foster y la casa de los amigos imaginarios) en 1998, este lisérgico espectáculo conquisto a todo el mundo -especialmente a las niñas, esa ansiada cuota de mercado- con una ensalada de colorines y mamporros enormemente disfrutable. Las Supernenas era una actualización naïf de las riot grrrls que daba la vuelta a los tópicos de los tebeos de superhéroes y a las cintas japonesas de monstruos y robots gigantes. Se puede decir que Las Supernenas era Pocoyó dándose tortas con un mono mutante. Un absoluto deleite friki con un gran sentido de la parodia que, apoyado en un rico universo propio -Mojo Jojo, qué villano-, dio con la sustancia X . La imaginación desbordada de guionistas y animadores nos regaló joyas como el episodio ‘Meet the Beat Alls’, un estupendo homenaje a la mitología Beatle; o ‘El mimo malvado’, que hacía un uso extraordinario del color. Su éxito sobrepasó la pequeña pantalla para culminar en 2003 con una película pensada para los cines y años después tuvo un remake japonés no apto para epilépticos.

Ed_Edd_n_Eddy_WallpaperEd, Edd y Eddy se estrenó en 1999 y se alargó hasta 2009, convirtiéndose en la serie más longeva de la historia de Cartoon Network. De imaginación desbordante e infinitos golpes y porrazos, la serie aterrizó en Cartoon Network porque fueron los únicos que prometieron control creativo total a su creador, Danny Antonucci. Ed, Edd y Eddy iba de tres amigos adolescentes con lenguas de colores que debían ingeniárselas en cada episodio para sacar los cuartos al resto de niños del vecindario y así comprar unos caramelos gigantes que apenas cabían en sus bocas. Los protagonistas eran Eddy, el líder que ideaba los planes que él mismo se encargaba de arruinar; Doble D, el neurótico e inteligente; y Ed, el tontorrón entrañable de fuerza sobrehumana y con pasión desmedida por los pollos. Irreverente y a veces grotesca, cada segmento de la serie llevaba el humor físico al extremo. Parte de su éxito se debe a una galería de personajes secundarios únicos, presentes en todos los episodios de la serie y todos ellos dignos de un show propio. Eso sí, todos niños, pues en la mejor tradición de Peanuts, en la serie de los 3 Eds se hacían referencias constantes a los adultos pero estos nunca aparecían, dotando a la serie una aureola de libertad máxima y posibilidades sin límites. Es verdad que de todas las Cartoon Cartoons era la que menos elementos de interés ofrecía al espectador adulto, pero su absoluta falta de pretensiones y su entusiasmo por el gag disparatado la convirtieron en una de las favoritas de los niños. De las 6 temporadas que conforman la serie, las más memorables fueron las cuatro primeras, que se desarrollaron en medio de un verano perpetuo repleto de partidas al escondite, planes desbaratados y amores no correspondidos. En las dos temporadas siguientes la serie empezó a mostrar a los chavales en clase y, a pesar de seguir siendo divertida y sin sentido, se perdió algo de frescura que no se recuperó hasta la memorable TV movie de 2009, que sirvió de broche de oro para una obra de animación a reivindicar.

courage-the-cowardly-dog-courage-the-cowardly-dog-21181030-1024-768A finales de siglo la parrilla de Cartoon Network contaba con diferentes programas que revisitaban la ciencia ficción, las surf comedies de los 50, los superhéroes y diferentes actualizaciones del slapstick y la animación de siempre. En ese contexto llegó Agallas, el perro cobarde dispuesto a honrar al cine de terror y de serie B. Ideada por John R. Dilworth, surgió del corto Chicken form outer space, hecho para What a Cartoon y nominado a los Emmy de 1996, pero no fue hasta el 12 de noviembre de 1999 que se estrenó como serie junto a Mike, Lu y Og en la cadena de cable bajo la marca Cartoon Cartoons. A diferencia de Pesadillas o El club de medianoche, la premisa de Agallas no era asustar pero a veces lo conseguía. De hecho, reconozco que no llegué a apreciarla hasta que vi unas reposiciones años después, ya que en su día muchos de los capítulos de Agallas me daban mal rollo. Vista con otros ojos, la serie era una maravilla. Toda una proeza que alternaba los tiempos del suspense y el humor con una naturalidad pasmosa, que poseía la capacidad para llevar el espectáculo un paso más allá de la imaginación del espectador y que en cada secuencia desprendía ternura y amor por las películas que homenajeaba. Monstruos, aliens, fantasmas, amenazas interestelares, reliquias mágicas, posesiones de espíritus, tótems de civilizaciones perdidas… cualquier cosa podía pasar en medio de ninguna parte para amenazar la vida de Agallas, quien eventualmente debía superar sus más profundos temores para salvar a sus queridos Muriel y Eustaquio Habichuela. Agallas, el perro cobarde fue una maravilla de culto que hizo las delicias de los seguidores de La Dimensión Desconocida y que concentró todas las virtudes que hicieron grandes a las Cartoon Cartoons. Estas irrepetibles series fueron valientes y se desmarcaron de lo hecho hasta entonces pero sin disimular sus referentes. Los responsables de estas obras cogieron aquello que les gustaba y lo moldearon para que niños de todas las edades (tú también, mocoso de 25 tacos) pasaran un buen rato, dejando una huella imborrable en la mayoría de productos animados que vinieron después.

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  1. hay cartoon network porque cambiaste :(

  2. ahora me gusta tooncast o veo de las 1:00 de la mañana hasta 5:00 cartoon network a y si CARTOON CARTOONS

  3. Alejandro Diaz B.

    Buenas tardes/ días /noches, si alguien que sepa como contactarme con los propietarios de cartoon network , el antes genial y bueno, por favor me respondiera, ahora solo dan programas malos y tontos como chowder , flapjack entre otros. Me encantaría y yo se que a otros también les gustaría que volviera Naruto , Dragon ball z , Inuyasha y Fullmetal alchemist como otros que les gustaría que volvieran los clásicos como Jhonny bravo el laboratorio de Dexter etc. Si alguien sabe como me puedo contactar con ellos seria maravilloso.
    Muchas gracias por su atención




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