El Spiderman de James Cameron

spiderSi alguien puede presumir de tener el mausoleo repleto de cadáveres en el cementerio de proyectos fallidos que es Hollywood, ese es Spiderman. Desde el malogrado intento de la Canon hasta las monstruosas intenciones de Tobe Hopper de hacer del trepamuros una araña peluda gigante que expulsaba telarañas por el culo, pasando por el entusiasmo frenado de Fincher por su negativa a volver a contar el origen de nuestro amigo y vecino. La que sí estuvo a punto de llevarse a cabo fue una cuarta entrega dirigida por Sam Raimi (hizo las tres primeras), que incluso llegó a tener atada a Anne Hathaway para hacer de Felicia Hardy, la Gata Negra Buitresa. Pero si hay una película frustrada de Spiderman por la que sentimos curiosidad, a la vez que celebramos que jamás viera la luz, es la que intentó llevar a cabo a principios de los 90 el alquimista y megalómano James Cameron, responsable de Aliens, Terminator 2, Titanic, Aquaman y Avatar.

Curiosidad porque en drunkpopnation estamos convencidos de que hubiera sido un espectáculo visual impagable y un entretenimiento de altura, pero a la vez sentimos alivio porque, 10 años después, estamos convencidos de que las dos primeras incursiones de Spiderman en el cine no pudieron ser más perfectas y respetuosas con el personaje -siempre que obviemos nimiedades como lo de convertir al Duende Verde en un Power Ranger-. A quien sí convenció la visión de Cameron fue a nuestro nonagenario favorito Stan Lee, que llegó a afirmar que se trataba del Spiderman que “todos conocemos y amamos, aunque de una manera fresca y nueva”. La verdad es que Jaimito Cameron apuntó detalles interesantes e incluso algunos fueron recogidos por David Koepp para elaborar el libreto de la definitiva película de Raimi. Sin ir más lejos, la idea de un lanzarredes orgánico ya estaba en el guión de Cameron, quien pensaba que lo natural era que fuera el organismo de Peter el que asimilara los fluidos tras la picadura de la araña radioactiva, que lo insólito era que un chaval de 17 años creara un disparador que “el Departamento de Defensa de Estados Unidos desarrollaría con suerte en un programa a 20 años”.

James CameronLa intención de Cameron era la de aproximarse al personaje de una manera adulta, sin nada que ver con las adaptaciones de cómic anteriores. Tanto el Superman de Donner como el Batman de Burton habían sido éxitos masivos pero estuvieron orientados a todos los públicos, con un humor tontorrón y siendo muy autoconscientes de su condición de personajes de tebeo. En la mente de Cameron no había cabida para la inocencia casi infantil de Donner ni para los diseños gótico-festivos de Burton. Aquí Spiderman -superhéroe adolescente, recordemos- iba a ser llevado al límite, llamaría “motherfucker” a su enemigo e iba a follar con Mary Jane en una telaraña a lo alto del puente de Brooklyn. Tras la cancelación del proyecto, la misión de aportar seriedad a las adaptaciones de tebeo quedaría apartada hasta que en el 2000 Bryan Singer recogiera el guante para aplicar un tratamiento oscuro a sus X-Men, dejando el camino despejado a Nolan para que perfeccionara la propuesta en Batman Begins.

Spiderman McFarlaneLa película se suponía que iba a empezar con un Spiderman ya asentado, narrando mediante una constante voz en off el que fue su camino hasta convertirse en el héroe que todo el mundo conoce. Entonces la acción se trasladaba hasta antes de la picadura, con un Peter Parker sin amigos, mirando por encima del hombro a sus compañeros y cagándose en la cultura MTV y en Pearl Jam. Por supuesto, sufriría el acoso de “Flash” -rebautizado como Nathan McReery- y ante los ojos de una pijísima Mary Jane sólo sería la rata de laboratorio que le ayudaría a mejorar su nota de biología para ir a la universidad y conseguir un coche nuevo. La escena de la mordedura de la araña es igual que en la película de 2002, en la mano mientras saca una fotografía, aunque esta vez desembocaría en “una transformación al más puro estilo David Lynch”, según se apunta en el guión que lleva años circulando por internet. Al día siguiente de la picadura, Peter se despertaría “cubierto de un líquido blanco y espeso pegado a sus sabanas”… sí, es lo que estáis pensando: fluido de telaraña. Según las anotaciones de James Cameron la escena sería  “como el tío de La Metamorfosis de Kafka, con Peter despertándose y descubriendo que es un insecto”.

La intención de Cameron era la de diseñar un traje muy simple y hecho de malla, “que diera la sensación de estar hecho por un chico de 17 años”. Otro dato curioso es que incorporaría unos lanzarredes falsos para que pareciese que el fluido arácnido saliera de ahí, pues son los 90 y ser diferente se lleva pero escupir redes blancas por las muñecas hubiera sido pasarse de rarito. Otra diferencia en la mentalidad de Peter respecto al material original es que en los cómics no desvela su identidad para proteger a sus allegados. En esta versión, en cambio, rechaza la idea de desenmascararse simplemente porque no quieren que piensen que es un “chico raro”.

spiderman electroMención aparte merece el villano de la película, Electro. Pero no el Electro de toda la vida, el Max Dillon perdedor que siempre ha dado más ascopena que miedo, no. Aquí iba a llamarse Carlton Strand y se escribió el personaje pensando en Schwarzenegger. Su control de la electricidad iba a ser tal que con solo tocar un ordenador o un cable sería capaz de absorber toda la información que corriera por ellos (desconocemos si el Electro de Jamie Foxx será capaz de robar wifi a los vecinos). Así es como habría conseguido acumular un imperio de billones y billones -robando un céntimo de aquí, un céntimo de allá… ¡a lo español!- y levantar un imperio criminal al más puro estilo Kingpin. COOL FACT: Strand hubiera contado con un interés amoroso llamado Cordelia. Entre ellos hubieran saltado chispas pero Strand no podría tocarla sin electrocutarla, lo cual es poético y a él le hace miserable. Así que para fagocitar parte de su pasión, Electro la hubiera tenido que vestir con ropa interior de goma, lo cual hubiera sido turbio y muy incómodo. No es el único villano clásico que se hubiera dejado ver por la producción. El Hombre de Arena iba a ser tanto el esbirro de Strand como el saco de boxeo de Spiderman, aunque si Cameron lo puso en la película sólo fue para poder presentarlo al ritmo de Enter Sandman y saltarse el límite de molonidad.

Respecto al tío Ben, su destino es el esperado aunque aquí hubiera muerto sin enseñarle la lección de “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Tranquilo, fan de toda la vida. No te sulfures. Coge aire y sigue leyendo. Aunque su tío fallece sin poder transmitirle el credo arácnido básico y esencial, es a partir del asesinato a través del cual Peter Parker empieza a comprender lo que supone poseer esas habilidades. Cameron pretendía reflejar a un Spiderman novato e imperfecto que fuera dando tumbos hasta florecer al final como el superhéroe que todos conocemos. Lo mismo pasa con Mary Jane, que en las más de dos horas que iba a durar la película hubiera pasado de Alicia Silverstone en Clueless a Gandhi de una manera absolutamente creíble.

spiderman marcos martinLa película hubiera acabado con una batalla superépica en lo alto del World Trade Center con lluvia de dólares incluida. A pesar de algún que otro pasaje bochornoso -Strand rompiendo el clímax final obligando a MJ a bailar watusi-, estaban puestos los mimbres para entregar una demostración de poderío y entretenimiento de calidad, incluso yendo un poco más allá al poner al protagonista en una serie de dilemas morales más que interesantes. El problema es que no hubiera habido ni rastro de la genuinidad lúdica y el clasicismo bien entendido de la saga de Raimi y, sobre todo, hubiera llevado por un camino completamente diferente a las adaptaciones de cómics. Ahora que la industria edifica sus supertaquillazos sobre los cimientos de Marvel y DC, cuesta no imaginarse un escenario totalmente distinto al de hora. Y no, no queremos vivir en un mundo sin Vengadores.

Al final la película no salió porque había un lío tremendo en cuanto a la propiedad de los derechos. Se suponía que los tenía Carolco, la compañía para la que trabajaba James Cameron, que supuestamente se los había comprado a Marvel. Por su parte, Sony aseguraba poseer también algunas licencias de explotación, al igual que Canon, quienes ya las habían tenido en el pasado. Mientras los estudios se perdían en batallas legales, Cameron aparcó la producción para rodar Mentiras Arriesgadas. En 1995, Carolco entró en bancarrota debido a los fracasos de La isla de las cabezas cortadas y Showgirls. Esto supuso la defunción del proyecto de James Cameron, quien se rumorea que se llevó al actor que supuestamente iba a hacer de Peter Parker a protagonizar su siguiente película: Titanic. Al mismo tiempo Marvel también se declaraba en bancarrota y todo esto facilitó que los derechos fueran a parar a Sony, quienes todavía hoy siguen explotando la franquicia arácnida.

The Amazing Spiderman 2: el poder de Electro se estrena en España el próximo 16 de abril de 2014. Aquí trailer:

AQUÍ el guión filtrado que escribió James Cameron

Más información sobre obra y milagros de James Cameron en: THE FUTURIST: The Life and Films of James Cameron Copyright (c) 2009 by Rebecca Keegan. Published by Crown Publishers, a division of Random House, Inc.
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